conectores compensados, termometría, jemar

  

Una termorresistencia, o RTD por sus siglas en inglés, es un detector de temperatura resistivo. Es decir, un sensor de temperatura que detecta la variación de la resistencia de un determinado conductor en función de la temperatura del ambiente. Por ejemplo, al calentarse un metal aumentará su agitación térmica, que a su vez aumentará más la resistencia. A más calor, más agitación térmica y por consiguiente mayor resistencia.

  

Las termorresistencias miden estas variaciones y las cuantifican. Se suelen fabricar en metales como el cobre o el níquel, aunque el platino es el que ofrece mejores prestaciones en la fabricación de las termorresistencias.

  

Las razones por las que le platino es el mejor material son:

 

  • Alta resistencia para un mismo valor en Ohm, lo que aumenta la velocidad de medida.
  • Mucho mayor margen térmico.
  • Respuesta muy lineal.
  • Sensibilidad menor.

 

En Jemar Termometría podemos asesorarle sobre las termorresistencias que mejor se adapten a sus necesidades.

 

Jemar Termometría tienes todas las termorresistencias del mercado


¿Qué es y para que sirve la termorresistencia?

La termoresistencia, termosistor o termocupla es un sistema de medición de la temperatura de un cuerpo en base a las variaciones de temperatura que este sufre.

Existen muchas variables y utilidades de termoresistencias y aquí vamos a ofrecerle asesoramiento sobre las termoresistencias y sus usos más habituales.

Las características comunes de las termoresistencias se encuentran en su estructura: consisten en una resistencia eléctrica de reducidas dimensiones, generalmente adosada a un cuerpo y fabricada con un material semiconductor, por ejemplo un alambre muy fino. Estos alambres están recubiertos de material aislante, se encapsulan y se insertan en un tubo de metal cerrado en un extremo, que se rellena de polvo aislante para impedir la penetración de la humedad.

La termoresistencia actúa como sensor térmico, por lo que cualquier variación de temperatura en ese cuerpo afectará a la resistencia del sensor. Midiendo la resistencia, indirectamente se podrá medir la variación de temperatura. En determinados campos de uso como en la medicina, la termoresistencia venía representada por el clásico termómetro de mercurio, aunque ahora se ha sustituido el uso del mercurio por otros dispositivos más seguros.

Los usos de las termorresistencias son múltiples, siendo los más comunes de uso industrial: se usan para calibrar la temperatura de determinados procesos, en aplicaciones higiénicas en la industria de alimentación y farmacéutica, como protección mecánica o química y cuando se requiere una rápida velocidad de respuesta, también como sensores de temperatura de inmersión para medir la temperatura en diferentes medios no abrasivos, vapores y fluidos y un largo etcétera. Dado que su uso está muy extendido, la venta de termoresistencias se ha disparado en muchos ámbitos, no solo en el industrial.

Las termoresistencias en Asturias son de máxima calidad y muy competitivas. Llámenos y le daremos asesoramiento sobre termoresistencias y los usos que puedan adecuarse mejor a su negocio.